Por Juan Ramos Ya terminó Porque el amor manda y esta semana se estrena Libre para amarte. O sea que pasamos de la adaptación de una telenovela colombiana (El secretario) a la de otra (Los Canarios). Vamos bien… Desde hace unos años Televisa

La Patrona: Aracely ArambulaPor Juan Ramos Las historias de venganza a lo Conde de Montecristo siempre han ocupado un lugar preferente en las telenovelas. Así, sin pensarlo mucho, me vienen a la mente varios títulos de telenovelas que siguen el esquema del héroe/heroína que, después de ser vilipendiado en el pasado, regresa, muchas veces bajo una nueva identidad, y siempre con lecciones bien aprendidas, para vengarse de aquellos que tanto mal le hicieran. Títulos como La Dueña (la telenovela venezolana que no tiene nada que ver con la mexicana del mismo nombre), La Dama de Rosa, Montecristo (en todas sus versiones), Anita ¡No te Rajes! (de la misma autora que La Patrona, Valentina Párraga), Marimar, La reina del Sur,… Faltarían decenas de títulos de muchos países y de todas las épocas. Viendo La Patrona estos días me pregunto porque este tipo de historia es tan recurrente. Me figuro que es por dos razones principalmente: es una historia con gran potencial melodramático fácil de encajar en una telenovela con principio, mitad y fin bien delineados y, en segundo lugar, porque en un mundo tan injusto, es muy grato ver, aunque sea en una telenovela, como el bien triunfa sobre el mal.

NL_FlorPor Juan Ramos Se estrenó la semana pasada en Brasil la nueva telenovela de las seis de la tarde de Rede Globo, Flor del Caribe. Antes de trasladarles mis impresiones sobre esta producción, les cuento que se trata de un original de Walter Negrão, autor veterano cuya obras más conocidas fuera del Brasil quizás sean la telenovela Tropicaliente y la miniserie La Casa de las Siete Mujeres. La trama principal es la de un triángulo amoroso formado por la joven pareja “Ester” (Grazi Massafera) y “Cassiano” (Henri Castelli) entra la cual se interpone “Alberto” (Igor Rickli) quien hará todo lo posible por separarlos y quedarse con “Ester”. Flor del Caribe es una telenovela bien simple, un melodrama clásico fácil de digerir. Un producto que el público puede disfrutar sin tener que pensar mucho. Es decir, una telenovela sin ninguna transcendencia que no generará ningún debate. Desde el principio nos queda claro quiénes son los buenos y quiénes los malos. Como en una telenovela mexicana. Cero matices, cero ambigüedad. ¿Es esto malo? No, de ninguna manera. Este tipo de telenovelas siempre han existido y siempre existirán. Está muy bien que lo hagan. Además, desde las primeras escenas se nota que Flor del Caribe es una telenovela muy bien hecha, con una fotografía espléndida y unos planos bellísimos. Disfrutar de una telenovela así no quita que podamos disfrutar también de productos más complejos. Lo interesante es que haya variedad en los contenidos. Algo que en Brasil sobra.

NL_Cafe Por Juan Ramos Hoy en día, gracias a la tecnología, cualquiera tiene acceso a ver telenovelas de muchos lugares del mundo y de muchas pocas. Claro, sigue habiendo un gran publico en la mayoría de los países que sólo ven las telenovelas que se emiten por televisión abierta o, si de acaso por cable. Los demás, vemos telenovelas en computadoras, teléfonos celulares y cualquier tipo de dispositivos digitales. ¿Cómo cambiará todo esto las telenovelas todavía es pronto para saberlo? Además es una cuestión mucho mayor que no cabe aproximarse a ella en un blog sobre telenovelas. Más bien lo que nos interesa saber es porqué sigue habiendo tanta gente que, como nosotros, vive la pasión por las telenovelas después de tantos años. Seguro que muchos al acabar una telenovela habrán jurado no volver a ver una nunca. Y, sin embargo, la mayoría volvemos a caer una y otra vez.

NL_VaDPor Juan Ramos Esta semana se estrenó por Azteca 13 la nueva telenovela de Eric Vonn, Vivir a destiempo, protagonizada por Humberto Zurita y Edith González. Diré que lo que hemos visto hasta el momento es maravilloso y que, sin duda, se trata del estreno de telenovela más interesante que vemos en la televisión mexicana desde hace bastante tiempo. Muchos estaan viendo en Vivir a destiempo a una telenovela “realista” y muy diferente a las producciones “clásicas”. En realidad es todo lo contrario. Vivir a destiempo es una telenovela clásica. La telenovela clásica mexicana, al contrario de lo que se pueda pensar, no gira en torno a una historia de amor entre un chico y una chica. No, la telenovela clásica es sobre la lucha entre el bien y el mal, con una visión muy católica sobre la moralidad.

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